Lenguas acariciándose una ala otra,

cuerpos envolviéndose para darse,

miradas penetrando hasta el alma,

dedos recorriendo esos cuerpos que se queman

hasta encontrarse y enlazarse apretándose entre sí

para dejar mudo a un grito que los demás pueden escuchar...

 

Ruidos  escondidos de dos almas satisfechas y complementadas,

piernas que se enredan para sentir libertad,

pechos que se estremecen con una pasión desbordada,

deseos húmedos secándose a la luz de la luna,

una luna que es cómplice que sonríe, que canta,

que vigila, que espía, que nos da luz...

 

Mejillas que se rozan para encontrar unos labios,

unos labios que quitan la sed de todo...

Palabras que dejan huellas internas,

ninguna me promete que será eterno,

pero un beso así, un acto así...

es mucho más que una promesa.

Es el cielo, es la gloria...

 

No recuerdo si todo esto fue solo un sueño...

No recuerdo si realmente, en algún momento,

en algún lugar, lo viví...

Sólo sé que fue parte del pasado,

y ahora forma parte de un presente que quisiera olvidar

sin lograr conseguirlo.

 

Sé que fue muy bello, sé que es muy doloroso.

Eran más que simples encuentros carnales...

Eran dos almas que buscan lo que no tienen...

Y festejan lo que han hallado, aunque parezca prohibido...